Si no hay comida cuando se tiene hambre, si no hay medicamentos cuando se está enfermo, si hay ignorancia y no se respetan los derechos elementales de las personas, la democracia es una cáscara vacía, aunque los ciudadanos voten y tengan Parlamento.

Sobre la Democracia.

sábado, 29 de abril de 2006

Imprevisión y desconsideración


Hoy leo en La Gaceta que diez barrios de Jujuy siguen Imágen publicada en La Gaceta / Gentileza El Pregonsin agua, el diario La Capital de Rosario evalúa en 200.000 personas sin agua desde hace 8 días.

Antes, el tema de las inundaciones en el Chaco, donde los principales afectados son nuestros paisanos de los pueblos originarios.

Y antes, todo el desastre de Salta, primero con la caída del puente sobre el Río Seco que dejó a una región de esa provincia aislada con el resto del país por vía terrestre y luego la destrucción de las áreas marginales al río que atraviesa Tartagal, por efecto de la erosión hídrica.

En definitiva, si bien los problemas se beben a causas climáticas, las consecuencias están dentro de lo previsible. O sea que es evidente que va a pasar, y si algo así sorprende es porque no se ha estado atento a las señales que siempre hay.

Pregunto ¿me equivoco?. Tengo la sensación que no. Creo que quienes deben estar atentos a estas cuestiones están mirando para otro lado, no están haciendo bien su trabajo y sin embargo cobran todos los meses.

Creo que los ciudadanos de este país tenemos que dejar de cometer errores a la hora de elegir a nuestros representantes. Busquemos a quienes tengan consideración por nosotros.

lunes, 24 de abril de 2006

El drama del agua, un azote para poblaciones rurales

Publicado por El Liberal.

Tras las inundaciones siguen con sus pesares

Problemas. Estuvieron evacuados en una escuela cercana durante un mes. Volvieron a sus casas y los problemas persisten por las malas condiciones en las que quedaron los ranchos. Ahora les falta el agua, pero para el consumo.

Tras las inundaciones muchos sitios de los domicilios quedaron con escasa protección. Siguen esperando asistencia oficial (Imagen de El Liberal)Las Hermanas es un paraje en el que viven no más de doce familias en precarias construcciones tipo rancho la mayoría. Se sostienen de lo poco que pueden ganar los miembros de la familia que puedan trabajar en la cosecha en los campos vecinos. Durante las últimas inundaciones, no sólo perdieron enseres y partes de las viviendas, sino también muchas posibilidades de trabajo, porque la producción fue muy perjudicada.

Cuando el agua los obligó a irse, encontraron refugio en la escuela de Colonia María Luisa, donde recibieron asistencia de la Secretaría de Desarrollo Social de la provincia, que les brindó alimentos para el sustento diario, colchones, frazadas y algunas prendas para los chicos. Pero eso se terminó con el estado de emergencia. Ahora regresaron a sus hogares y el padecimiento persiste.
“Yo tuve que apuntalar como pude al menos una pieza de mi ranchito, para poder estar ahí. En los otros lados se llueve mucho y tengo hijos chicos, así que como pude arreglé una parte de la casa, la otra quedó muy deteriorada por el agua que entró”, relató Norma, una de las vecinas que estuvo evacuada en la escuela de María Luisa.
Si bien reconocen que fueron bien atendidos cuando estuvieron evacuados, confiesan que muchas de las cosas que les decían que les enviaban desde Desarrollo Social, no llegaban a ellos, lo que aseguran haber puesto en conocimiento de las autoridades.
“Nos dijeron que nos darían chapas y nos ayudarían para construir al menos una piecita de material para poder estar con los chicos, después que tuvimos que abandonar la escuela, no han aparecido más. Incluso nos dijeron que nos darían colchones para cada uno de los miembros de la familia, nosotros somos siete, y sólo nos dieron cuatro colchones. Una vez anduvo el doctor Lugones (subsecretario de Acción Social) y nos hizo ver la lista de cosas que nos había mandado, pero había muchas que no nos llegó nunca”, relató la vecina.

Posibilidades

Norma, confesó que las condiciones de vida en el lugar no son las óptimas, pero que así están desde hace muchos años, viviendo de lo que sus maridos, hijos y ellas mismas pueden hacer cosechando algodón, o realizando alguna otra tarea rural durante las temporadas. Incluso, mucho tiempo deben hacer frente ellas solas a los compromisos de mantener la familia, debido a que sus esposos son trabajadores golondrinas y se ausentan durante mucho tiempo del hogar.
“Aquí las condiciones de vida no son las mejores ahora, pero tuvimos buenas épocas. Lamentablemente las últimas inundaciones dañaron la producción de esta zona, y nos quedamos sin fuentes de ingreso, pero la mayoría de la gente de este lugar trabaja en el campo, y no hay una cantidad de habitantes fija. Muchas familias están por temporadas y después se van hacia otros lugares. Por lo menos los chicos van a la escuela de María Luisa y allá les dan de comer. Eso nos ayuda mucho”, asegura.
Pedro es un joven que siempre vivió en Las Hermanas. Por ahora hace changas que le da la directora de la escuela de María Luisa y es uno de los habitantes de este paraje del departamento Banda.
“Aquí no hay mucho por hacer, yo por suerte tengo algunas changuitas que me da la directora de la escuela, donde siempre hay algo. Ahora estoy haciendo trabajos de albañilería porque están cambiando cosas en los baños de la escuela”, comenta.
El joven recordó que hace cinco años hubo una inundación mucho peor que ésta, y que debieron venir los bomberos de La Banda para hacerles llegar comida y atender las necesidades de los lugareños.
“Me acuerdo que venían en unos camiones altos y con esos podían entrar hasta la escuela para dar la comida a la gente. Les servían polenta, sopa y chocolate a los chicos, incluso por la tarde. Lo que pasa es que en esta zona siempre las cosas fueron así. El canal desborda y el agua no tiene para dónde ir, así que inunda todas las casas”, comentó.

lunes, 17 de abril de 2006

Aborígenes argentinos piden ser tratados como refugiados

Una delegación de aborígenes chaqueños le expresó al intendente de Rosario, Miguel Lifschitz, su preocupación ante las declaraciones que el propio jefe comunal había realizado en relación a las migraciones internas.

"En una reunión con el intendente, los aborígenes dejaron sentado que el éxodo se produce por la marginalidad y exclusión estructural que padecen en la Argentina. Y propusieron iniciar un “diálogo franco” para abordar el tema con respeto en un marco intercultural".

¡Que vergüenza!
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domingo, 16 de abril de 2006

El efecto dominó de la crisis con Uruguay

Una opinión de Joaquín Morales Solá.
"Sincerémonos. La política argentina está acostumbrada a vulgaridades que los uruguayos no frecuentan. El entramado social y afectivo entre los dos países hace olvidar, a veces, un elemento clave: Uruguay es otro país. Carga con su propia cultura, su propia historia y sus propias costumbres".

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sábado, 15 de abril de 2006

Diplomacia y papeleras

Una opinión de Gastón Pérez Izquierdo, publicada en el diario La Prensa. Hace una pequeña descripción de la profesionalidad que deben tener los servicios diplomáticos, destaco un par de párrafos:
“Esos profesionales deben ser conducidos por políticos, pero ellos tienen el deber de estar a la altura de aquellos, demostrar su liderazgo intelectual e interpretar con inteligencia los aportes que los técnicos les arrimen”.
“No por nada los observadores extranjeros que siguieron las elecciones de Italia temían que la península se ‘argentinizara’”.

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miércoles, 12 de abril de 2006

Caos en la ciudad

Imagen de La Nación
Imágenes del caos en la ciudad de Buenos aires publicadas por el diario La Nación.
Miles de personas se ven afectadas por la protesta de los trabajadores de los subterráneos. ¡¡Pobres Porteños!!


Imagen de La Nación

domingo, 9 de abril de 2006

Una familia necesita ingresos por $860 para no ser pobre

Como todos los domingos, leo le suplemento "el económico" del diario El Liberal. La nota que más me impacta hoy es la siguiente:

Datos correspondientes a la Canasta Básica Total del Indec
Una familia necesita ingresos por $860 para no ser pobre

El costo de la Canasta Básica Total para una familia tipo, que define el nivel de pobreza, llegó en marzo pasado a 859,95 pesos, tras registrarse en ese mes un incremento del 1,29 por ciento, informó el Indec.
El incremento de la canasta hizo que alrededor de 150.000 personas pasaran a situación de pobreza en la Argentina, por lo que en esa condición se encuentran alrededor de 12 millones de personas.
La Canasta Básica Alimentaria (CBA), que establece la población en situación de indigencia, costó en marzo último 399,97 pesos también para una familia tipo, luego de incrementarse 1,8 por ciento respecto de febrero.
El 40 por ciento de argentinos que tienen trabajo ganan entre 680 y 850 pesos, por lo que cubren apenas el costo mínimo de una canasta de alimentos y servicios básicos, y se encuentran por debajo del nivel de pobreza, según los últimos datos de la Encuesta Permanente de Hogares del Indec, de septiembre pasado.
En tanto, alrededor de 3 millones de personas se ubican por su nivel de ingresos en situación de indigencia entre el total de pobres del país.
La Canasta Básica Total está compuesta por los alimentos y los servicios básicos que se debe cubrir con el salario para no considerarse pobre.
Por su lado, la Canasta Básica Alimentaria, que define el nivel de indigencia, agrupa únicamente los alimentos básicos que reúnen los requerimientos kilocalóricos y proteicos mínimos y necesarios para una persona.
En los últimos doce meses, la CBA registro un aumento del 11,39 por ciento, casi dos puntos (13,4 ciento) por encima del promedio general de precios que el costo de vida en ese período que fue del 11 por ciento.
En cambio, la CBT en los últimos doce meses acumula un crecimiento del 11,2 por ciento casi en línea con el aumento de precios en ese período.
En el primer trimestre del ano, la CBA creció 3,8 y la CBT 3,4 por ciento, ambas por encima del crecimiento de precios en el mismo período que fue del 2,9 por ciento.


La pregunta que me surge es ¿con un ingreso de 900 pesos por mes una familia de 4 componentes deja de ser pobre?

La imtresión que tengo es que no. Enseguida recuerdo un
comentario que se realizó a uno de los post de este mi blog personal.

viernes, 7 de abril de 2006

Hechos e interpretaciones: El silencio de los inocentes: capitalismo y desnutrición infantil

La desnutrición infantil en Argentina capitalista, que afecta especialmente a las provincias del Norte (aunque no exclusivamente), es resultado de un cóctel en el que se combinan el aumento de la pobreza extrema y de la nueva pobreza del postfordismo, el mercado de trabajo precario, los salarios al borde del mínimo de manutención física, el analfabetismo sistemático, el clientelismo político, la baja cobertura de saneamiento ambiental y las históricas falencias e inequidades de las políticas de salud, que se traducen en una deficiente atención materno-infantil.

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miércoles, 5 de abril de 2006

Los Deberes Humanos

Imagen de El Liberal
Comentario - Por Roberto F. Bertossi / Profesor universitario de grado y posgrado en Derecho Cooperativo. Publicado en El Liberal.

“... es más difícil sólo imaginar la certeza de nuestros derechos si no pensamos siquiera o descuidamos la certeza de nuestros deberes correspondientes !”

Cuánto se ha hablado, cuánto se ha escrito, cuánto se ha actuado, usado y abusado -en más o en menos- en nombre de los derechos humanos, cuánto...Tratados (Art. 75 inc. 22, CN.), Pactos (de San José de Costa Rica), Cartas (de Niza -Unión Europea), etc.

Claro, ¿quién puede comparecer y expedirse sólidamente en contra de los mismos?
Ciertamente, nosotros, no.
Pero, no es menos cierto advertir que a todo derecho corresponde una obligación, un deber; en efecto, conforme el artículo 497 y cc de nuestro Código Civil, a todo derecho personal corresponde una obligación también personal.

No existen derechos absolutos sino sólo conforme a las leyes que reglamenten su ejercicio, (Art. 14 y cc CN.).
Éste es al fin y al cabo, el correcto ‘talante constitucional’, ésta es la sinalagma contractual social, ética y moral magna.

En nuestro país, por imperio del articulo 8 y cc de la Constitución Nacional, sus habitantes -la población de nuestro territorio-, gozan de todos los derechos, privilegios e inmunidades inherentes al título de ciudadano (Art. 8 y cc CN.).

A partir de nuestra Carta Magna, en cuanto personas humanas, de carne y huesos, se nos otorgan y garantizan todos los derechos esenciales para vivir, convivir y desarrollarse.

Ahora bien, el ejercicio de un derecho propio, o el cumplimiento de una obligación legal no puede constituir como ilícito ningún acto, (Art. 1071 y cc del Código Civil).

De igual modo, toda persona que por cualquier omisión hubiese ocasionado un perjuicio a otra, es responsable en la medida que la ley le impone la obligación de cumplir el hecho omitido.

Entiendo de tal modo que nos introducimos así en el corazón de los derechos y deberes de solidaridad social que tienen que ver con el bienestar de todos los todos del todo social.

Cuando abordamos por caso, el derecho de acceso al agua potable nosotros nos expedimos en considerarlo un derecho humano esencial, el más vital, sólo precedido por el aire.

Pero, ¿cómo deberíamos interpretar en el caso del agua, ese derecho social fundamental?
¿Acaso deberíamos admitir su actual uso irracional, su contaminación impune y su derroche...?

En nuestra perspectiva, toda persona humana tiene derecho a obtener prestaciones y servicios públicos agua potable y saneamiento, de calidad, efectivos para satisfacer sus necesidades y en plazos adecuados así como que tales prestaciones y servicios deberán prestarse mediante métodos y tecnologías modernos, centrados en la satisfacción del ciudadano brindando ayuda -de manera equitativa- a quienes más lo necesiten.

Así lo ha entendido la provincia de Córdoba, más aún, lo ha institucionalizado en la Ley 8.835 (Carta del Ciudadano) al proclamar como “Derechos Genéricos”, en su artículo 4, que todas las personas en la provincia tienen garantizados esos derechos.

Es precisamente aquí cuando debiera aparecer y movilizarnos solidariamente la idea, el concepto y la convicción del deber correlativo a tales derechos.

El deber de un uso racional, el deber de hacer todo lo posible por valorar este recurso natural esencial, de pagar por lo consumido en toda la medida de lo posible, sin perjuicio de instrumentar una tarifa solidaria.

¡No se debe continuar admitiendo y menos aún, justificando un sentimiento menor de responsabilidad pública y privada hacia los excluidos, indigentes y carecientes!

Es preciso que se considere a los situados en esos segmentos sociales -injusta e inequitativamente inmovilizados- brindándoles concretamente la posibilidad de constituirse dignamente en artífices de su propio destino y con todo el alcance y el sentido real de tal acepción y prospectiva.

Es preciso un profundo cambio cultural: la generalización del egoísmo miope de quienes viven satisfechos de su prosperidad e ignoran a quienes han quedado marginados y privados de ayuda para cambiar su suerte y salirse de escenarios de precariedad social que en no pocos casos, han alcanzado grados espantosos de pauperización.

Anestesiarse en estadios de autosatisfacción puede inadvertir consecuencias nefastas, estallidos de violencia urbana, epidemias, pandemias, etc.

Claramente, sin adherir a falsas ilusiones, resulta del todo necesario adoptar medidas apropiadas para revertir -gradual y progresivamente- situaciones semejantes y del tal modo, alguien debe convocar a la reflexión colectiva.

Paradójicamente, contrario a lo que podría suponerse y a lo primero que se recurre ordinariamente -buscar afuera, en los otros-, en esta oportunidad bueno sería tomar conciencia plena, discernir y asumir nuestras obligaciones y deberes consecuentes y complementarios, logrando que derechos y deberes humanos se sostengan y equilibren mutuamente, redefiniéndolos y resignificándoles en cuanto tales.

Nuestro compromiso con nuestros deberes humanos entonces, debe ser tal que, como en este caso del agua -sobre la que se le vaticina como causa de guerras futuras-, nos lleve a actuar mancomunada, fraternal y solidariamente, sacudidos y convencidos ante la contundencia de que: “Siempre la mala paz es mejor que la mejor guerra, (Marco Tulio Cicerón (104-43 a.C.)”.

Y la paz, no es sólo la ausencia de guerras ni la tranquilidad del orden, la paz es, definitivamente, una sabia y leal correspondencia entre derechos y deberes humanos.
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