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lunes, 24 de noviembre de 2008

Despidos y suspensiones de trabajadores en Provincias

La crisis mundial llega a las provincias
Publicado por Región Norte Grande
Fuente: NA

La situación económica del mundo empezó a tener efectos directos en las provincias de Neuquén, Catamarca, Río Negro, Chubut, Tucumán, Entre Ríos, Santa Fe y Buenos Aires., donde ya existen despidos y suspensiones de trabajadores.

La crisis financiera mundial empezó a tener efecto directo en las provincias, donde ya se registran despidos y suspensiones de trabajadores, y las más afectadas son las exportadoras por la caída en las ventas al exterior y a una baja en los precios.

Entre las provincias más perjudicadas por la turbulencia externa se encuentran Neuquén, Catamarca, Río Negro, Chubut, Tucumán, Entre Ríos, Santa Fe y Buenos Aires.

Si bien las consecuencias se notan más en los sectores industriales vinculados a la exportación, la situación está arrastrando también al resto de los rubros como el comercio, el transporte y la construcción.

Frente a esta situación y ante los reclamos de las centrales obreras, el gobierno nacional intenta cerrar acuerdos con sectores empresarios para evitar despidos, sobre todo en rubros sensibles como el mercado de la carne, y por otra parte impulsa obras públicas para que no se frene el crecimiento.

Los coletazos de la crisis mundial se sentirán en las provincias de dos maneras: una baja en los precios internacionales de las materias primas y una caída en las exportaciones.

Desde ya, estos menores ingresos repercutirán en otros rubros que no están ligados al mercado externo y terminarán golpeando el nivel de actividad.

Según un estudio de la consultora abeceb.com, Neuquén es la provincia “más sensible” a la crisis externa por su “alta concentración en las exportaciones de petróleo y derivados”.

En tanto que “Catamarca muestra una alta dependencia de las ventas de cobre, el cual sufriría caídas de precio incluso mayores que las del petróleo”, de acuerdo con el mismo informe.

Río Negro tiene una mejor ubicación frente a la crisis ya que su producción está concentrada en frutas y hortalizas, cuyas caídas “se esperan más modestas” que en otros sectores.

“En cambio, las provincias concentradas en el complejo oleaginoso y resto de granos, se verían más perjudicadas dados los precios actuales de la soja. Entre ellas, Santiago del Estero, La Pampa, Chaco, Entre Ríos y principalmente Santa Fe”, añade el documento.

La situación preocupa a los mandatarios provinciales y al respecto el gobernador de Tucumán, José Alperovich, admitió que se registran despidos, sobre todo en comercios, transporte y construcción.

El mandatario provincial comentó que los despidos de personal son consecuencia del impacto de la crisis financiera internacional.

“La crisis está llegando. Se están produciendo despidos, especialmente en los sectores del comercio, de la construcción y del transporte”, alertó Alperovich, en declaraciones periodísticas.

Según el gobernador tucumano, “ya se nota que bajó la actividad económica. Por eso reitero mi pedido a los empresarios: deben ser solidarios y no correr a los empleados”.

Además, adelantó que el gobierno planea inyectar “más dinero” en obras públicas para crear fuentes de trabajo.

La crisis internacional empieza a tener sus efectos también en Chubut, donde los problemas que algunos sectores venían arrastrando desde hace tiempo se han agudizado en las últimas semanas. Región Norte Grande.

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Qué hacer cuando cae el empleo
Publicado por Silvia Stang para lanacion.com.

Las suspensiones, la reducción de las jornadas y la falta de renovación de contratos son prácticas que se extienden. Implican alternativas para evitar que el despido masivo sea la respuesta a la crisis ante un escenario futuro incierto

Seis años y un mes atrás, las estadísticas mostraban un punto de inflexión: era octubre de 2002, y la recuperación de la actividad económica, luego del desplome de los años anteriores, comenzaba a repercutir en la creación de puestos laborales. Desde entonces, el empleo en blanco en las empresas privadas creció más del 60 por ciento. Crisis internacional y cuestiones internas mediante: ¿estamos ahora en el momento de un nuevo punto de inflexión, que determinará que esta vez la curva doble hacia abajo?

Más allá de lo que indiquen las estadísticas (los datos oficiales más recientes permitirían graficar la situación con una línea recta, señal de un nivel de empleo estancado), lo cierto es que los trabajadores de cada vez más sectores conviven con la angustiante realidad o, al menos, con el alto riesgo de la pérdida de sus puestos o de la caída de sus ingresos, provocada por la reducción de las jornadas o por la suspensión de la actividad productiva.

Las industrias automotriz, metalmecánica, del cuero y del plástico están entre las afectadas. Esas actividades, junto con el comercio y el transporte de cargas, están mencionadas por un informe del Ministerio de Trabajo, como algunas de las representadas en los 26 procedimientos preventivos de crisis (PPC) que se abrieron entre el mes de septiembre y la semana última. El PPC, que determina la apertura de una negociación con el sindicato, es un mecanismo al que deben recurrir las empresas cuando prevén tomar medidas tales como despidos y suspensiones, que afecten a ciertos porcentajes de sus dotaciones. Los presentados en estos meses involucraron a 1181 trabajadores sobre una dotación total de 3598.

Luego de la crisis con la que amaneció este siglo y a la par de la buena marcha de la actividad económica, se había perdido en los últimos años la dinámica de esas negociaciones de emergencia, por lo que su reaparición es ya una novedad. Pero vale tener en cuenta que el Ministerio de Trabajo de la Nación es sólo uno de los lugares posibles para estos trámites: en rigor, es más frecuente que los empleadores acudan para el trámite a las dependencias de gobiernos provinciales.

Córdoba, territorio con fuerte presencia de la industria automotriz -afectada en forma temprana por las restricciones del mercado externo-, está en el centro del escenario del conflicto. Renault aplica un esquema de suspensiones acordado con el sindicato de mecánicos Smata, que afecta a 1000 trabajadores, quienes perciben el 70% del salario de bolsillo por las jornadas sin actividad (no se trabajó la semana última ni se trabajará la entrante). En Volkswagen se suspendieron los turnos de los fines de semana, y en Iveco no se trabajó ni el jueves ni el viernes pasados.

En los últimos días, las negociaciones para evitar más de 400 despidos en la planta santafecina de General Motors hicieron subir la temperatura en el ambiente de las relaciones laborales. La empresa aplicaría también suspensiones, aunque aún se discute el cómo.

El sector de fabricación de autopartes sufre las consecuencias, y las suspensiones o el adelanto de vacaciones son algunos caminos emprendidos.

"Por el momento se trata de agotar todas las posibilidades para conservar el empleo, como el reparto de las horas de trabajo o la disminución de la jornada laboral", expresó Sergio Vacca, presidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra).

Según el dirigente, "para una pyme metalúrgica es muy costoso desprenderse del personal, pero no sólo por las indemnizaciones, sino por el esfuerzo que significó conseguir mano de obra calificada". El proceso de crecimiento de los últimos años, de hecho, le siguió a un período en el que se habían desarticulado los mecanismos de aprendizaje de oficios necesarios para varias ramas de la industria.

Ese tipo de razones, y la cautela para evitar conflictos, llevan a que las estrategias apunten a la firma de acuerdos con los sindicatos, según consideró el abogado Juan José Etala.
Sin crecimiento

En la metalmecánica, los problemas dados por una caída de la competitividad vienen de hace varios meses, en gran medida por los mayores costos internos. "El empleo no crece desde principios de año y en lo que va de 2008 cayó la cantidad de horas trabajadas respecto de 2007", relató Vacca.

Al margen del problema de las automotrices, el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Juan Carlos Lascurain, dijo que no hay noticias en esa entidad respecto de dificultades para los trabajadores en sectores como el textil o el calzado, y en cambio sí existen situaciones problemáticas en los frigoríficos -donde el conflicto comenzó con la crisis del campo- y las industrias del cuero y de la madera.

Según un informe de la cartera laboral, sin embargo, hay reducción de jornadas en Eme Confecciones, una textil de Pergamino, y en la tucumana Tecotex, del mismo rubro, donde se anticiparon las vacaciones. El relevamiento también admite dificultades laborales en concesionarias de autos, constructoras y firmas químicas.

Por lo general, los empresarios se muestran cautos respecto de qué puede esperarse y de cómo podría seguir la historia luego de que se apliquen los mecanismos posibles tendientes a evitar despidos masivos. Signo de la incertidumbre, las descripciones de lo que está ocurriendo con las políticas de personal suelen ser precedidas por la aclaración: "Por ahora...".

Algo que sí se expresa con claridad es el rechazo generado por las intenciones del sindicalismo de prohibir los despidos o encarecer las indemnizaciones (al doble o al triple de los montos legales, según un proyecto de la CGT). "Eso es querer apagar el fuego con nafta; es como si me multaran porque me bajaron las ventas", replicó Vacca. "Muchas veces las empresas tienen que desprenderse del 10% de su personal para no hundir a todos", agregó.

Según el abogado Glauco Marqués, del estudio Adrogué, Marqués, Zabala & Asociados, las expresiones de los sindicalistas no hicieron más que provocar un clima de creciente incertidumbre e intranquilidad, con el riesgo de que las empresas tomen rápidas decisiones de despedir por temor a las medidas que podrían venir.

Hay quienes recurren a las comparaciones, para observar que la crisis actual encuentra a la Argentina mejor posicionada que la de 2001. "Tal vez por eso el Gobierno no toma medidas como el congelamiento general de despidos como viene reclamando la CGT", opinó el abogado Gustavo Gallo, asesor de empresas en temas laborales.

Gallo diferenció también la situación de los ingresos laborales: "Los salarios no sólo tienen hoy un mejor nivel relativo, sino que el sector sindical puja por mejoras incluso para antes de concluir el año, lo cual no ayuda a evitar despidos que podrían evitarse", advirtió. Hoy las empresas se debaten, según la observación del abogado, entre despedir o conservar a su gente recurriendo a una profunda reducción de sus gastos operativos.

En sectores como el comercio y el financiero, está ocurriendo el fenómeno "goteo": no hay despidos masivos, pero sí cesantías "selectivas", recorte de horas extras, ausencia de renovación de contratos temporales y falta de búsquedas para cubrir puestos cuando algunos empleados se van de la compañía por decisión propia.

"Hasta ahora no hay despidos ni suspensiones masivas en el sector; hay algunos despidos y retiros voluntarios, pero selectivos", sostuvo Carlos de la Vega, presidente de la Cámara Argentina de Comercio. Según una encuesta realizada por la entidad, ocho de cada diez comerciantes venden menos ahora que hace un año. Y al menos en octubre, el 96% no había decidido reducir su dotación, según el relevamiento.

En los bancos, tanto el sector empresario como el Ministerio de Trabajo desestiman la cifra de 1200 despidos que, según la Asociación Bancaria, se habrían producido en los últimos tiempos. "Hubo acuerdos firmados por retiros voluntarios, pero ni cerca de ese número", afirmó un funcionario.

Según un referente del sector, las dotaciones caen sin que las entidades decidan cesantías. "De un banco grande se van unas 10 personas por mes o ahora un poco menos -relató-. Antes esas vacantes se cubrían; ahora no."

En ese contexto, la eliminación de las AFJP deja en una situación incierta a unos 11.000 empleados de esas empresas, a los que se suman muchos ocupados en puestos vinculados a la actividad que desaparece. El Gobierno abrió un registro para quienes quieran trabajar en el sector público, y la ley expresa que se buscará garantizar la ocupación para todos. Pero los funcionarios dicen esperar que buena parte de los trabajadores sean absorbidos por la actividad privada. Y, claramente, éste no es el mejor momento.

0,3%
Variación interanual del empleo

* Es la estimación realizada por la Sociedad de Estudios Laborales (SEL), sobre la base de datos oficiales del tercer trimestre de este año.

Cuatro sectores

1) La construcción

Según el último informe del instituto de estadísticas del sector, el empleo cayó el 6,1% en agosto de este año, en comparación con 2007.
2) La industria

La automotriz es la rama más afectada, pero hay varias con problemas. Con suspensiones y jornadas reducidas, se busca evitar despidos masivos.
3) El comercio

Hay cesantías según la modalidad de "goteo" (no a gran escala) y no se cubren las vacantes cuando se producen bajas de personal.
4) La actividad financiera

Hubo denuncias sindicales de despidos masivos, desestimadas por los bancos. No hay renovación de contratos ni nuevas altas de empleados. lanacion.com.

jueves, 6 de noviembre de 2008

Sobra indignación, faltan coincidencias

Opinión
Por Santiago Kovadloff para lanacion.com

¿Hacia dónde se encamina la Argentina? Hace ya mucho que el poder se ha divorciado de los anhelos democráticos que hace un cuarto de siglo despertaron la expectativa de un cambio innovador en la concepción y el ejercicio de la política. Se ha secado la fuente de esa esperanza. Una claudicación decisiva ha tenido lugar: hoy, en el país, ya nadie cree que sea posible reencontrar aquel fervor porque no hay hechos ni líderes que lo susciten.

Resignados a sobrevivir, hemos perdido el olfato del futuro. Entre nosotros, el sentimiento del tiempo ha dejado de estar asociado a la transformación. Duramos, y durar es agotar en cada instante el sentido de nuestra vida. No ser sino pura inmediatez: hoy, aún, no me han asaltado; hoy, aún, mis hijos están vivos; hoy, aún, las puertas de mi casa no han sido violentadas.

Un indicio central de la gravedad de nuestra patología colectiva es que somos una sociedad en la que las palabras han perdido valor. Lo prueba el estado patético en que se encuentra la educación. Y quien dice educación dice fe en la transmisión y confianza en el magisterio.

¿Es posible menoscabar la palabra sin perder humanidad? Hay quienes aseguran que la pregunta es retórica: sin inmutarse, mienten, ocultan, prometen lo que no cumplen ni cumplirán. Y lo hacen desde las más altas investiduras de la Nación. Reducen la realidad al terreno de intereses que frecuentan. Conciben al hombre como una herramienta del poder. La verdad es para ellos el baluarte del solipsismo y la acción autoritaria. Perdido el rumbo de la República, nuestra democracia se envilece.

Ya no pesa sobre nosotros el miedo sembrado por el terrorismo de Estado ni por la guerrilla apocalíptica. Pesa, en cambio, el miedo de saber que vivimos una realidad distorsionada por la mentira y que las causas y los efectos de esa perversión no están siendo contrarrestados. Somos espectros angustiados por su propia inconsistencia. Saldo patético de oportunidades perdidas. Fruto amargo de una siembra de esperanzas mal cosechadas.

Algunos, como digo, se frotan las manos: ven en lo que nos pasa el mejor capital para el logro de sus aspiraciones totalitarias. Otros -la mayoría- quisieran persuadirse de que no es tarde todavía. Pero no saben qué hacer. En quién creer. Circula, sin embargo, por las grandes avenidas de esa desilusión que no se resigna a ser lo que es, una expectativa larvada todavía pero discernible: construir convivencia, confianza, legalidad, conocimiento. Política en el sentido integral de la palabra.

¿Oirán ese rumor las dirigencias actuales que se dicen voceras de la disconformidad con el Gobierno? Porque si oyesen ese rumor sabrían que la salida de la vida espectral que llevamos exige convergencia, diálogo, tanta humildad como firmeza, derrota de la fragmentación empecinada que ellos mismos contribuyen a crear.

De eso se trata: de luchar contra la fragmentación que nos destroza. Es el mal endémico de la Argentina. ¿Cómo vivir sino "en unión y libertad"? Sobra indignación pero la indignación no basta. Hace falta algo más: ideas, confluencia entre las partes, acuerdos interpartidarios urgentes y perdurables, una plataforma de principios comunes que dé vida a una oposición innovadora porque ha sido capaz de superar la división.

Mientras el desvelo narcisista prepondere por sobre el ideal del bien común, el pasado y el presente le habrán ganado la partida al porvenir. lanacion.com.